jueves, 17 de abril de 2014

1º Capítulo de 'Atada a tu destino'


Hola!!

Como ya falta poco para la publicación de Atada a tu destino (si todo me sale bien) he decidido regalaros el primer capítulo de la novela. El primero no es tan largo y lleva la sorpresa de que no lo narran ni Brian ni Hannah. Extraño, ¿verdad? Pero tampoco se sabe quien puede ser, porque no pongo su nombre. Es todo un misterio. La pregunta es, ¿quién será? ;)


Espero que os guste. J





1

¿?

Veinticuatro horas antes del viaje a la Tierra



Entrecerré los ojos hacia lo que observaba. Vaya placa, que esmero por resaltar el nombre. La C.I.A podía haberse estirado un poquito más, pero no, la más sencilla que existía.

Volví a ponerme la chaqueta de cuero resguardándome al ver que amenazaba tormenta bajo el cielo encapotado. Mis ojos inquietos volvieron a mirar la placa que había sobre la hierba bien cuidada del cementerio Leyenda.

Me entró un escalofrío de solo ver ese nombre. Que desagradable volver a mirarlo, pero era una especie de masoca en ese aspecto. Ya era la cuarta vez que visitaba esta tumba. La primera vez que lo hice no esperé verlo a él. Y ese recuerdo jamás se me borrará al sentir su tono roto. Estaba en esta misma posición mirando la placa cuando él se acercó.

Oí el ruido de un coche que se detenía al principio del cementerio, y cómo unos pasos se deslizaban sobre la hierba. Noté que esa persona se acercaba y me alejé con precaución teniendo la sensación de que se había detenido frente a la placa en la que yo anteriormente estaba.

—Te echo de menos, viejo amigo.

Brian. Pensé, tentado de darme la vuelta. Cerré los ojos sintiendo cómo esas palabras eran una puñalada para mi corazón cuando las pronunció. Luché contra mí mismo para no dar media vuelta y hacer que me descubriera. O salía de aquí o cometería el mayor error poniendo en peligro todo por lo que había luchado. Cuando comenzó a hablar, decidí irme intentando no escucharlo, sintiéndome culpable a cada segundo.


Suspiré con tristeza. Por más que me reconcomiera la culpa, no podía hacer nada. Ante todo tenía que proteger a todos los que amaba. Había tenido que viajar a Londres (A) por asuntos propios, pero debía de volver de nuevo a Rusia (A) y seguir vigilándolo. ¡Cómo se atrevía la C.I.A a ponerle el sr24 contra él! Y que cayeran en una de las trampas más de Igor, eran unos ilusos creyendo cada palabra de ese despreciable. No conocían muy bien a Brian si creían que se dejaría capturar tan fácilmente. Sonreí recordando la llamada que le hice. Por primera vez, Brian sacaba las garras por una mujer. Y tenía que reconocer que su tono tan amenazador hasta me hizo sentir temeroso de mi  propia vida. Porque estaba seguro de que si deseara investigar, tarde o temprano me pillaría. Debería coger ya una nave y seguir vigilándolo para que no cometiera ninguna estupidez y siguiera en esa casa resguardado junto con Hannah.

Tal vez todo esto no estuviera ocurriendo si yo no hubiera sido tan cobarde y le hubiese dicho la verdad desde un principio. No debí dejar que por tanto tiempo pensara que sus padres estaban muertos, cuando no era así.

Resoplé irritado al ver quién me llamaba cuando mi iPhone comenzó a sonar. Sabía que si no se lo cogía seguiría insistiendo hasta el punto de que por irritación, arrojara el iPhone fuera de mi alcance. Descolgué la llamada.

—¿Edrick, qué es lo que no entiendes por peligro?

—¿Cuándo vas a volver? —preguntó con genio.

Esa frasecita me estaba empezando a molestar.

—¿No te das cuenta, verdad? John no era el verdadero problema. Hemos estado ciegos durante años y no nos hemos dado cuenta de quién le pasaba información a Igor.

—¡Maldita sea, dime de una vez quién me ha traicionado!

—No puedo —le insistí como en anteriores veces—. Correríamos el riesgo de que huyera. Pero lo tienes cerca, muy cerca.

—¿Es algún soldado? ¿Como hizo John traicionando a su patria?

—Puede ser. No confíes en nadie salvo en Brian. Lo que debas contarle, a él, no a nadie más. ¿Me has entendido?

—Debiste decirle desde un principio la verdad.

—Ya es demasiado tarde —respondí con verdadera tristeza.

—Ya lo creo que es demasiado tarde —indicó malhumorado.

—¿A qué te refieres?

Casi se le escapó mi nombre de sus labios pero rectificó sin pronunciarlo.

—Brian, va hacia la Tierra.

Tal fue el impacto de esa sorpresa, que me quedé unos segundos callado, aunque en cierta parte de mi ser me lo esperaba. No era nada novedoso para mí viniendo de Brian.

—Y tú también vas a ir. Ya es hora de toda la verdad.

—No pienso exponerme en un planeta en cuarentena. Valoro mucho mi vida.

—¡Lo harás! —refutó tajante.

—¿Me obligarás? —me mofé casi riéndome.

—No te obligaré yo… lo hará tu conciencia.

Y me colgó sin poder responderle.

Inesperado, pero acertado que Brian fuera a la Tierra. Y estaba seguro de que la tozuda de Hannah estaría a su lado. Que fueran pareja me sorprendía y mucho, y a los límites que llegaba Brian por ella. El amor era la fuerza que podía contra cualquier adversidad. Pero Brian no sabía en qué problemas se estaba metiendo al dirigirse a ese planeta. Nadie salía de allí para contarlo.

—Maldita sea, Brian, no puedes mantenerte quieto —torcí una sonrisa negando con la cabeza ante los recuerdos—. Cómo te pareces a tu padre.

1 comentario:

  1. Me encanta!!!! Qué ganas de leerlo y vivir sus aventuras!!!

    Besos!!

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